Los zumos y los concentrados de zumo son productos muy demandados en todo el mundo, tanto por su valor nutricional como por su variedad de sabores y colores. Los principales productores de zumos y concentrados de zumo son países con climas tropicales o subtropicales, como Brasil, Estados Unidos, China, India, México o España, donde se cultivan frutas como la naranja, el limón, la manzana, la piña, el mango o el arándano.
Los zumos y los concentrados de zumo se exportan a otros países mediante diferentes medios de transporte, dependiendo de su método de conservación y su formato. Los zumos se pueden conservar en aséptico o congelado, y los concentrados de zumo se pueden conservar en aséptico, congelado o en polvo. Los formatos más habituales para la mercancía son los tambores o los contenedores de 1 tonelada.
Los zumos y los concentrados de zumo en aséptico se envasan en recipientes esterilizados y sellados, que impiden el contacto con el aire y los microorganismos. Los zumos y los concentrados de zumo en aséptico se pueden transportar a temperatura ambiente, y tienen una vida útil de entre 6 y 12 meses.
Los zumos y los concentrados de zumo congelados se someten a bajas temperaturas, que preservan su calidad y su sabor. Los zumos y los concentrados de zumo congelados se deben transportar en contenedores refrigerados, y tienen una vida útil de entre 18 y 24 meses.
Los concentrados de zumo en polvo se obtienen de secar los concentrados de zumo mediante un proceso de atomización o de liofilización. Los concentrados de zumo en polvo se pueden transportar en bolsas o en cajas, y tienen una vida útil de entre 24 y 36 meses.